17 Nov

¿Qué dicen tus diseños sobre ti?

Una de las preguntas que los diseñadores nos hacemos constantemente es: ¿qué dicen mis diseños sobre mí? ¿Sobre mis valores, mi estética, mis fuentes de inspiración? Los diseños, al igual que la tecnología, no son inocuos y llevan implícitos unas intenciones, las cuales provocarán unos efectos secundarios. 

Sebastian Deterding, diseñador de interfaces y especialista en diseño persuasivo, nos lleva a reflexionar en esta charla TED sobre cómo nuestras visiones de la moralidad y de lo que consideramos “buena vida” se reflejan en el diseño de objetos que nos rodean. ¡Una aproximación muy interesante!

 

 
 
Os dejamos la transcripción completa en español de la charla:
 
Hoy se habla de persuasión moral. ¿Qué es moral o inmoral al tratar de cambiar el comportamiento de las personas por medio de la tecnología y el diseño?
 
No sé qué esperan ustedes, pero cuando estaba pensando en eso, enseguida me di cuenta de que no soy capaz de darles respuestas. No sé decirles qué es moral o inmoral porque vivimos en una sociedad pluralista. Mis valores pueden ser radicalmente diferentes de los suyos. Esto significa que lo que yo considero moral o inmoral, no necesariamente corresponde a lo que ustedes consideran moral o inmoral.
 
Pero también me di cuenta de que hay algo que les puedo dar. Y es lo que este hombre detrás de mí le dio al mundo: Sócrates. Las preguntas. Lo que puedo hacer y lo que me gustaría hacer con ustedes es darles, al igual que la pregunta inicial, una serie de preguntas para que descubran por su propia cuenta, capa por capa, como pelando una cebolla, hasta llegar al centro de lo que creen que es la persuasión moral o inmoral. Y me gustaría hacerlo con un par de ejemplos de tecnologías donde se han usado elementos de juego para lograr que la gente haga cosas.
 
Es muy sencillo; una pregunta muy obvia que quisiera hacerles: ¿Cuáles son sus intenciones si están diseñando algo? Y, por supuesto, las intenciones no son lo único, así que aquí hay otro ejemplo de una de estas aplicaciones. Actualmente hay un par de estos ecopaneles de mando, tableros integrados en los autos que tratan de motivarnos a conducir ahorrando combustible. Este es el Nissan MyLeaf que permite comparar su comportamiento al volante con el de otras personas, así que pueden competir para ver quién conduce de forma más eficiente. Y resulta que esas cosas son muy efectivas, tanto que animan a la gente a adoptar conductas de riesgo al volante, como no detenerse en un semáforo en rojo. Porque de ese modo hay que parar y reiniciar el motor y eso hace consumir más combustible, ¿no es cierto? A pesar de ser una aplicación muy bien intencionada, obviamente tenía efectos secundarios.
 
Aquí hay otro ejemplo de uno de estos efectos secundarios. “Commendable” (loable): un sitio web que permite a los padres dar medallas a sus hijos cuando hacen algo que quieren que hagan, como amarrarse los zapatos. Y eso aparentemente suena muy bien, muy inofensivo, bien intencionado. Pero resulta que si miramos la investigación sobre la mentalidad de la gente, esta preocupación por los resultados, por el reconocimiento público, por este tipo de símbolos públicos de reconocimiento no es necesariamente de gran ayuda para nuestro bienestar psicológico a largo plazo. Es mejor preocuparse por aprender algo. Es mejor preocuparse por uno mismo que en cómo nos vemos frente a los demás.Ese tipo de herramienta motivacional usada por sí sola tiene un efecto secundario a largo plazo. Cada vez que usamos una tecnología que se sirve del reconocimiento público o la posición social, en realidad la estamos apoyando positivamente como una cosa normal de la cual hay que preocuparse,cuando probablemente tiene un efecto negativo en nuestro bienestar psicológico cultural a largo plazo.
 
Esta es una segunda pregunta obvia: ¿Cuáles son los efectos de lo que están haciendo? Los efectos que se obtienen con el dispositivo, como menos combustible, así como los efectos de la herramienta usada para empujar a la gente a hacer algo… reconocimiento público.

¿Eso es todo?: ¿intención, efecto? Bueno, existen tecnologías que obviamente combinan ambos. Los efectos a corto y largo plazo y una intención positiva como Freedom de Fred Stutzman, una aplicación que tiene como finalidad –ya que vivimos bombardeados de llamadas y solicitudes de otros–desconectar la conexión a Internet de su computadora por un tiempo predeterminado para poder trabajar en paz. Y creo que muchos estaremos de acuerdo en que es algo bien planeado y que tiene consecuencias positivas. En palabras de Michel Foucault: “Es una tecnología del yo”. Es una tecnología que permite al individuo determinar su propia vida, darle forma.
 
Pero el problema es, como señala Foucault, que toda la tecnología del yo tiene una tecnología de dominación como contrapartida. Como puede verse hoy en día en las democracias liberales modernas, la sociedad y el Estado, no solo nos permite determinar y dar forma a nuestro yo, también es exigente con nosotros. Exige que mejoremos, que aprendamos a controlarnos, que nos manejemos constantemente porque es la única forma en que una sociedad liberal funciona. Estas tecnologías quieren que nos quedemos en el juego que la sociedad ha creado para nosotros. Quieren que nos adaptemos mejor, que mejoremos para adaptarnos.
 
Ahora, no estoy diciendo que sea necesariamente algo malo. Simplemente creo que este ejemplo nos conduce a una comprensión general, es decir, no importa qué tecnología o diseño miremos, incluso algo que consideremos bien diseñado y positivo en sus efectos –como Freedom de Stutzman– lleva consigo ciertos valores. Y podemos cuestionar estos valores. Podemos preguntarnos: ¿es bueno que todos mejoremos continuamente para adaptarnos mejor a esa sociedad?
 
O para darles otro ejemplo, ¿qué pasa con la tecnología persuasiva que convence a las mujeres musulmanas para usar el velo? ¿Es una tecnología buena o mala en sus intenciones o en sus efectos?Bueno, eso depende básicamente del tipo de valores que cada uno tiene para hacer este tipo de juicios.
 
Entonces, una tercera pregunta es: ¿Qué valores usan para juzgar? Y hablando de valores, he notado que en los debates en Internet sobre la persuasión moral, y cuando hablo con la gente, a menudo noto un prejuicio extraño. Y por ese prejuicio es que nos preguntamos: ¿esto o aquello “todavía” es ético?,¿“todavía” es aceptable? Preguntamos cosas como: ¿Este formulario de donación para Oxfam –donde la donación mensual regular está predeterminada y la gente, tal vez sin pretenderlo, se ve alentada o empujada a hacer donaciones regulares en lugar de donaciones ocasionales–todavía es aceptable?¿Todavía es ético? Estamos pescando en aguas poco profundas.
 
De hecho, la pregunta, “¿todavía es ético?” es solo una forma de ver la ética. Porque si se fijan en los comienzos de la ética en la cultura occidental, notarán una idea muy diferente de lo que podría ser la ética. Para Aristóteles, la ética no se ocupaba de la cuestión de si algo aún era bueno o malo. Se refería a la cuestión de cómo vivir bien la vida. Y lo puso en la palabra “areté”, que del latín, traducimos como “virtud”. Pero en realidad significa “excelencia”. Significa vivir de acuerdo a nuestro propio potencial como seres humanos.
 
Y es una idea que creo que Paul Richard Buchanan expresó perfectamente en un ensayo recientedonde dijo: “Los productos son vivas discusiones sobre cómo deberíamos vivir nuestras vidas”.Nuestros diseños no son morales o inmorales en función de si usan medios morales o inmorales para persuadirnos. Tienen un componente moral solo en el tipo de visión y aspiración de la buena vida que nos presentan.

Y si se fijan en el ambiente diseñado a nuestro alrededor desde esa perspectiva, preguntándose: “¿Cuál es la visión de la buena vida que nuestros productos y diseños nos presentan?”, a menudo nos estremecemos a causa de lo poco que esperamos de los demás, de lo poco que, al parecer esperamos de nuestra vida y cómo es la buena vida.
 
Esta es la cuarta pregunta que quisiera dejarles: ¿Qué visión de la buena vida transmiten sus diseños?Y hablando de diseño, noten que ya he ampliado la discusión. Porque ya no hablamos solo de tecnología persuasiva, sino de cualquier diseño que ponemos en el mundo.
 
No sé si conocen al gran investigador de la comunicación Paul Watzlawick, que en los años 60 argumentó que es imposible no comunicarse. Incluso si optamos por permanecer en silencio, elegimos guardar silencio. Estamos comunicando algo al optar por el silencio. Y de la misma forma que no podemos no comunicar, no podemos dejar de persuadir. Cualquier cosa que hagamos o dejemos de hacer, cualquier cosa que pongamos en el mundo como un diseño tiene un componente persuasivoque trata de influenciar a las personas. Pone una cierta visión de la buena vida frente a nosotros.

Y eso es lo que dice Peter-Paul Verbeek, el filósofo holandés de la tecnología. Ya sea voluntario o no, nosotros, como diseñadores, materializamos la moralidad. Hacemos que ciertas cosas sean más difíciles o más fáciles de hacer. Organizamos la existencia de las personas. Ponemos delante de la gente una cierta visión de lo que es bueno o malo, o normal o habitual con todo lo que ponemos en el mundo.

Incluso algo tan inocuo como un juego de sillas escolares es una tecnología persuasiva. Porque presenta y materializa una cierta visión de la buena vida… buena vida en la que enseñar, aprender y escuchar significa que hay alguien que enseña y otros que escuchan, en la que se aprende estando sentados, en la que se aprende por sí mismo, en la que no está previsto cambiar estas reglas porque las sillas están fijadas al suelo.
 
E incluso algo tan inocuo como una silla de diseño único –como esta de Arne Jacobsen– es una tecnología persuasiva. Porque, reitero, comunica una idea de la buena vida. Una buena vida… una vida que ustedes como diseñadores autorizan diciendo: “En la buena vida, los bienes que se producen son sostenibles o insostenibles como esta silla. A los trabajadores se les trata bien o mal como a los que construyeron esa silla”. La buena vida donde el diseño es importante porque obviamente alguien se tomó el tiempo y gastó dinero en ese tipo de silla tan bien diseñada, donde la tradición es importanteporque es un clásico tradicional y a alguien le importa y donde existe algo como el consumo ostentoso, donde está bien y es normal gastar una enorme cantidad de dinero en una silla solo para mostrar a los demás cuál es su condición social.

Así que estas son las capas, los tipos de preguntas que quería transmitirles hoy. Las preguntas: ¿Qué intenciones tienen cuando diseñan algo? ¿Qué efectos, intencionales y no intencionales, obtienen?¿Cuáles son los valores que usan para juzgarlos? ¿Cuáles son las virtudes y aspiraciones que en realidad están expresando con eso? Y ¿cómo se aplica, no solo en la tecnología persuasiva, sino a todo lo que diseñan?

¿Nos detenemos ahí? No lo creo. Creo que todas esas cosas derivan, en última instancia, de la base de todo esto que no es más que la vida misma. ¿Por qué cuando la pregunta sobre lo que es la buena vida impregna todo lo que diseñamos, deberíamos parar de diseñar y dejar de preguntarnos, cómo se aplica a nuestra propia vida? “¿Por qué esta lámpara o esta casa puede ser un objeto de arte pero mi vida no?”, como dice Michel Foucault.
 
Quiero darles un ejemplo práctico de Buster Benson. Este es Buster ensamblando un aparato de musculación en la oficina de su nueva empresa Habit Labs, donde están tratando de hacer otras aplicaciones como “Health Month” para la gente. ¿Por qué crea una cosa así? Bueno, aquí hay un conjunto de axiomas que Habit Labs, la empresa de Buster, presentó sobre cómo querían trabajar juntos en equipo cuando estaban construyendo estas aplicaciones –un conjunto de principios morales establecidos por ellos mismos para trabajar juntos– y uno de ellos era: “Nos preocupamos por nuestra propia salud y dirigimos nuestros ejercicios físicos”.

Porque en última instancia, ¿cómo pueden preguntarse y encontrar una respuesta sobre la visión de la buena vida que quieren transmitir y crear con sus diseños sin preguntarse qué visión de la buena vidales gustaría vivir?

08 Nov

Manifiesto para elegir la tipografía perfecta

Una de las decisiones más difíciles a las que se enfrenta un diseñador es: ¿qué tipografía/s elegir? ¿Apuestas por las fuentes fetiche o arriesgas con nuevas tipos? ¿Cuántas fuentes se pueden combinar en un mismo trabajo? 

Si hay un estudio de diseño que le brinda gran protagonismo a la tipografía es Pentagram. Nosotros, que tomamos incluso el nombre de una fuente de Zuzana Licko, seguimos muy de cerca el trabajo de Michael Beirut y su equipo porque reflexiona mucho sobre el rol que cumple este elemento del diseño a la hora de evocar emociones. En este post queremos compartir el particular manifiesto de Beirut a la hora de elegir una determinada tipografía:

 

tipografía

 

Porque tienes el pálpito de que esa tipografía va a funcionar, porque la historia que se esconde detrás te enamoró en un momento dado, porque te gusta su nombre. Porque es bonita, fea, aburrida o especial. No importa cuál es el motivo que te lleva a apostar por una fuente, si finalmente el diseño funciona y transmite. 

31 Oct

¡Participamos en la Semana de la Ciencia de Madrid!

Un año más, en base12 tenemos el placer de formar parte de un proyecto que siempre nos ha llenado de ilusión y ganas de seguir diseñando: la Semana de la Ciencia de Madrid. La Dirección General de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid a través de la Fundación para el Conocimiento madri+d, organiza la decimoséptima edición con el objetivo de involucrar a los ciudadanos en la ciencia, la tecnología y la innovación. 

Del 6 al 19 de noviembre, Madrid vivirá la ciencia abriendo sus laboratorios para ofrecer al público la oportunidad de conocer de cerca el trabajo que realizan los científicos, sus investigaciones, sus motivaciones y esfuerzos. Si vivís en la capital es muy probable que hayáis participado en alguna de sus actividades a lo largo de estos diecisiete años, pero si no es así, os invitamos a que este año forméis parte de la gran comunidad que se crea alrededor de este evento. 

El año pasado ya os contábamos que la edición venía con grandes novedades porque, por primera vez, la organización había apostado por desarrollar una app móvil que facilitara el seguimiento de la programación de la Semana de la Ciencia. ¡La experiencia fue tan magnífica que este año repetimos! Asimismo, como hemos venido haciendo estos años atrás, nos hemos ocupado de diseñar el cartel y las aplicaciones gráficas, así como de la producción del vídeo de presentación.

Tras meses de trabajo junto a Pum! Studios, ayer se presentó la aplicación móvil que ya está disponible para su descarga gratuita en App Store y Google Play. A través de ella podéis buscar por tipos de actividad, disciplina, horario, fechas, lugar de celebración, tipo de público… Una funcionalidad muy útil es la reserva de inscripción, ya que te permite asegurar tu plaza en aquellas actividades que requieran reserva anticipada. Además, podrás hacerte un listado personalizado con tus eventos favoritos y añadirlos a tu calendario para que éste te avise cuando se acerque la fecha de su celebración. 

¿Preparado/a para empaparte de ciencia ciudadana de la mano de los mejores científicos de nuestro país? Saca tu móvil, descarga la app y apúntate a todas las actividades que puedas. ¡Madrid te espera para sentir la ciencia! 

25 Oct

3 tendencias de diseño de las que no debes abusar

 

No solemos juzgar un libro por su portada, pero sí caemos en la tentación de evaluar un producto o servicio por su página web. Hay muchos indicadores que nos llevan a hacernos una idea de qué es lo que se pretende comunicar a través del diseño elegido. Por ese motivo, resulta tan importante que el proceso de creación de una web se realice de forma consciente, planificada y en total sintonía con los valores del proyecto/marca. 

Para que no caigas en la tentación de incorporar todas las tendencias de diseño en tu web a costa de sacrificar la experiencia de usuario, ¡a continuación te dejamos un trío de consejos que te vendrán muy bien! 

 

Colores brillantes

 

Tras un periodo en el que se imponía la estética minimalista y monocromática, el color ha reaparecido en escena con fuerza. Este elemento del diseño es ideal para captar la atención del usuario y transmitir una sensación de optimismo. Si esa es tu intención, no dudes en agregarlo pero siguiendo estas pautas:

  • Hay que tener en cuenta que los colores vibrantes reflejan más la luz y dificultan la lectura de los textos por parte de los usuarios. Por tanto, trata de evitar utilizarlos detrás o cerca de copys. 
  • Evita utilizar este tipo de gama cromática como fondo de tu web.
  • Trata de no vincularlo a superficies pequeñas como iconos o elementos de navegación.

 

Layouts originales

 

Esta tendencia ha irrumpido para acabar con la armonía que reinaba los últimos años en el diseño web. Se trata de una propuesta divertida, original, que permite a los diseñadores soltar su imaginación para explorar composiciones más atrevidas. El principal problema es que, en ausencia de armonía, se requiere de una gran habilidad para que las fotografías, tipos o interfaces se muestren completamente alineadas. Los tips para su incorporación son:

  • No uses este tipo de layouts en páginas en las que el contenido tiene gran peso.
  • Hay elementos básicos del diseño que deben mostrarse en perfecto equilibrio, por lo que trata de no introducir este tipo de composiciones de forma aleatoria.
  • Si optas por layouts atrevidos cuida mucho el contraste entre los elementos, así como su significado.

 

Pequeños detalles

 

Los pequeños detalles son los que pueden hacer un diseño grande. Estos pequeños motivos, propios de estéticas que premian el minimalismo, pueden actuar como separadores, acentos o información contextual. Habitualmente su principal cometido es guiar la atención de los usuarios, añadiendo contexto al contenido. Su uso, una vez más, debe ser equilibrado y evitarse en los siguientes casos:

  • Huye de los detalles que no sumen al diseño, que simplemente se añaden por añadir. 
  • Trata de distinguirlos de los elementos de navegación, los cuales tienen una función concreta.
  • Los pequeños detalles no deben abordarse como un componente fundamental del diseño, sino como elementos secundarios que suman. 

Fuente: Eleana Gkogka