11 Jul

Surrealismo, metáforas y humor en los collages de Marcos Martínez

El collage es una técnica artística que resurge con fuerza. Sólo hay que darse una vuelta por Pinterest o Behance para comprobar que cada vez son más los diseñadores, ilustradores y artistas que se sirven de esta técnica artística a la hora de componer sus creaciones. Los resultados, además de ser estéticamente muy atractivos, tienen mucha fuerza porque permiten combinar técnicas, evocar emociones y jugar con armas tan efectivas como el humor. 

En nuestro país hay muy buenos collagistas y como ya hicimos con el caso de Raúl Lázaro y su Escuela de Cebras, hoy queremos destacar el trabajo de Marcos Martínez. Este joven alicantino demuestra su habilidad para crear nuevos significados a partir de la descontextualización de imágenes dispares. La mayoría de sus obras comparten un elemento común: la utilización de imágenes antiguas, lo que conjugado con motivos contemporáneos genera contraste y un cierto aire nostálgico. 

 

 

De los collages de Marcos Martínez cabe destacar la forma en la que conversan con el público. Todas sus creaciones juegan con los dobles sentidos y la ironía, por lo que la obra se muestra inacabada, a la espera de que sea el espectador quien la cargue de significado. 

 

 

Surrealismo, metáforas, humor, color y costumbrismo. Todo ello cabe en las creaciones de Marcos Martínez, quien solo necesita una imagen para construir un universo onírico. 

 

Fuente imágenes: Marcos Martínez

04 Jul

Diseño, diversidad y perseverancia

Llega el verano, una época propicia para desconectar y empapar nuestras neuronas de nuevos estímulos. En profesiones en las que se demanda una curiosidad innata, como es el caso del diseño, resulta fundamental vaciar fragmentos de la memoria caché para seguir generando impulsos creativos. El maestro Sergio Pitol escribió que “la inspiración es el fruto más delicado de la memoria” y no podemos más que suscribir cada sílaba de esta cita. 

En este post os proponemos un viaje por un trío de charlas que hacen una aproximación muy interesante a tres temas: el diseño entendido como arte, la diversidad funcional y la perseverancia. 

 

 

Paola Antonelli comienza su charla afirmando que a los 24 años descubrió que se sentía más cómoda con los objetos que con la gente, y que fue en ese momento en el que decidió abrazar el diseño. A partir de ahí comienza un recorrido por algunas de las exposiciones sobre diseño que ha comisariado en el MOMA, gran centro de arte, y sobre los recuerdos que, como italiana, tiene vinculados a la pasión con la que se vive esta disciplina en su país. Resulta muy motivador percibir la querencia hacia su trabajo y la confianza que Antonelli tiene hacia el diseño como herramienta transformadora de realidades. 

 

 

Sinéad Burke entendió desde muy pequeña el poder que tenía la educación a la hora de combatir la ignorancia que es utilizada contra aquellos que por diversos motivos son más vulnerables. Burke ofrece un listado de razones por las que el diseño debería ser más inclusivo que, en nuestra opinión, todos los diseñadores del mundo deberíamos revisar continuamente. El mundo necesita más Sinéad Burke para conseguir ser un lugar más inclusivo donde la diversidad se abrace, no se aísle. 

 

 

Y por último, una dosis de la que es una de las claves de todo éxito: la determinación. Después de varios años de experiencia como educadora, Angela Lee Duckworth se dio cuenta de que el mejor indicador del éxito no era el coeficiente intelectual o el total de ingresos familiares, sino la pasión, constancia y perseverancia de los alumnos. Según esta docente, lo que necesita la educación es una mejor comprensión de los estudiantes y del aprendizaje, abordada desde lo motivacional. De su charla nos quedamos con una frase: “la determinación es vivir la vida como si fuera una maratón, no una carrera a toda velocidad”. 

29 Jun

Una biblioteca dispuesta a acoger a todos los cuadernos de dibujo del mundo

Cierra los ojos e imagina un lugar en el que todos los cuadernos de bocetos que fueron creados por sus autores en soledad se reencuentran, reconocen y dan sentido al contenido de sus páginas. Ese lugar existe gracias al proyecto ‘The Sketchbook Project’, una iniciativa colaborativa que aspira a crear la biblioteca de sketchbooks (cuadernos de bocetos) más grande del mundo. Sus promotores quieren que creadores de todos los rincones del planeta, ya sean profesionales o amateurs, se animen a mostrar el arte creado en este formato para que pueda formar parte de un legado artístico global. 

 

 

 

‘The Sketchbook Project’ comenzó en 2006 y en apenas una década ha conseguido reunir más de 30.000 cuadernos de creadores de un centenar de países y todos los continentes. Desde hace unos años, Nueva York se ha convertido en el hogar de todos estos artefactos imaginativos, concretamente la ‘Brooklyn Art Library’, lugar donde todo aquel que quiera puede ir a contemplar sus páginas como si de una biblioteca al uso se tratara. 

 

 

Lo más poderoso del proyecto, en nuestra opinión, es que se asienta en una convocatoria abierta a la participación: si quieres que tus cuadernos de dibujo pertenezcan a esta gran biblioteca sólo tienes que solicitar tu sketckbook en su web. A cambio de una aportación simbólica, que va destinada al mantenimiento del proyecto, recibirás un cuaderno, lápices, bolígrafos, goma y sacapuntas. El siguiente paso está en tus manos y consiste en superar el síndrome de la hoja en blanco para llenar sus páginas de historias, arte e inventiva. ¿Te animas a participar?

27 Jun

La simetría perfecta de las películas de Wes Anderson

De todos es sabido que Wes Anderson es uno de los cineastas más brillantes de las últimas décadas. El tratamiento fotográfico de sus películas, los colores, la construcción de los personajes, la trama, el uso del color, la banda sonora… toda la meticulosidad que impone a cada uno de los planos hace que sus filmes sean altamente reconocibles y que podamos hablar de cine de autor. 

Son tantos los detalles que esconden que si diseccionáramos secuencia a secuencia cada una de sus cintas descubriríamos que nada está puesto al azar y que todas ellas son baladas perfectas que se mueven al son de la simetría. Stanley Kubrick fue reconocido como el dueño del equilibrio fílmico, pero Anderson ha logrado convertir su obsesión por la proporción en una de sus mejores armas. 

 

 

El ensayista Kogonada ha reunido en un vídeo fragmentos de películas como Rushmore, The Fantastic Mr. Fox o The Grand Budapest Hotel que muestran la exquisita disposición con la que Wes Anderson dispone todos los elementos para que cumplan con la ley de la simetría. 

 

 

En otro de sus ensayos, que de por sí son un manifiesto visual, Kogonada confirma la tendencia del director por componer planos cenitales. Además de ayudar a la trama, este tipo de planos sitúan al espectador en una posición privilegiada, haciéndole partícipe de momentos que de otra forma le pasarían desapercibidos.

No cuesta entender por qué en las escuelas de cine y de diseño se analiza el universo Wes Anderson como uno de los escenarios creativos más atractivos en forma y contenido. Adentrarse en el fantástico mundo que rodea cada uno de sus filmes supone olvidarse por un momento de lo terrenal para confiar en la magia.