31 Ago

5 consejos para mantenerte activo como diseñador

Sabemos que la profesión del diseño es apasionante porque si te lo propones, todos los días son diferentes. Sin embargo, es cierto que los trabajos sometidos a los dictámenes de la creatividad pueden resultar un todo un desafío. Al no estar frente a dinámicas mecánicas, el diseñador/a debe reinventarse constantemente para poder conectar con las necesidades del cliente y de los proyectos. 

Cada persona tiene sus propios trucos a la hora de reconectar con su trabajo. En base12 hemos consensuado algunas de las artimañas creativas que nos funcionan cuando necesitamos tomarnos un respiro para evaluar y mejorar nuestro trabajo. ¡Aquí van!

 

Mantente activo en tu vida cotidiana

 

En ocasiones, nos adentramos tanto en un proyecto que pasamos horas y horas delante del ordenador tratando de resolver esos pequeños obstáculos que hacen que el resultado no sea el esperado. Olvidamos así que la solución puede que se la encontremos fuera de nuestra zona de trabajo: en el paseo de regreso a casa, en una conversación distendida con amigos o la última exposición de tu museo favorito. No olvides que mantenerte activo/a en tu vida cotidiana ayudará a mejorar tu trabajo, ¡así que nunca digas que no a un buen plan!

 

La importancia de tomarte pequeños descansos

 

La creatividad no es una ciencia exacta y mucho menos una tarea mecánica. Por eso, es muy habitual que en un momento dado tu mente necesite oxigenarse para poder generar nuevas ideas. No pienses que esto implica una pérdida de tiempo porque, al contrario, será una forma de ganar en eficiencia. La imaginación no entiende de horarios fijos, así que prográmate momentos en los que no hacer nada más que contemplar el horizonte y recargar de energía las neuronas. 

 

Alimenta tu curiosidad

 

Uno de los mayores errores que hemos encontrado en esta profesión es el de aquellas personas que se piensan que lo saben todo. Por muy controlado que tengas tu trabajo, debes saber que el diseño es una disciplina en constante evolución. Si detienes tu aprendizaje, estarás fuera. Más importante que la habilidad son las ganas de superarse, de emprender nuevos retos creativos que te acercarán a escenarios a los que nunca antes pensarías llegar. Lee, comparte conocimientos, experimenta y sobre todo… ¡diviértete!

 

Muestra tu trabajo al mundo

 

Detrás de una creatividad debe haber una historia. Puede que no te lo hayas planteado, pero cada trazo, cada elección del diseño debe estar fundamentada por un porqué. Cuéntale al mundo esos relatos creativos que motivaron cada uno de tus creaciones porque lo interesante no es el resultado, sino el proceso. Aún si trabajas dentro de un estudio, debes alimentar ese pequeño escaparate digital porque de esta forma también ayudarás a que tu trabajo mejore y tus compañeros crezcan. 

 

Actitud, actitud, actitud

 

Los grandes diseñadores han sido aquellos que han sabido transmitir su amor por el diseño. Los que un día se enamoraron perdidamente de esta profesión, quedando atrapados en su red. Olvídate del valor de las habilidades técnicas y/o artísticas, el diseño es actitud, es sentir que no podrías dedicarte a otra cosa. No importa cuántas dificultades se presenten en tu camino, si lo que sientes es pasión, sabrás identificar esa emoción que convierte a esta profesión en una de las más bonitas del mundo. 

 

Fotografías: Unsplash

 

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